Vender una propiedad toma más tiempo del necesario cuando se repiten algunos errores frecuentes. Estos son los más comunes que vemos en el día a día:
Fijar un precio poco realista
Pedir muy por encima del valor de mercado retrasa la venta y hace perder el interés de los compradores que sí están calificados.
No preparar la propiedad para las visitas
Orden, buena luz, pequeñas reparaciones pendientes y fotos de calidad marcan una diferencia real en la primera impresión.
No tener los documentos listos
Cuando aparece un comprador interesado, no tener el certificado de dominio vigente o la deuda hipotecaria clara puede hacer perder la venta o retrasarla semanas.
Te ayudamos a evitar estos errores con una estrategia comercial clara y ordenada, de principio a fin.
