Antes de comprar una propiedad para arrendar o invertir, conviene saber estimar qué tan rentable es realmente, más allá de «se ve buena la ubicación».
Rentabilidad bruta
Se calcula dividiendo el arriendo anual estimado por el valor de compra de la propiedad, multiplicado por 100. Es un primer número rápido para comparar propiedades entre sí.
Rentabilidad neta
Descuenta del cálculo los gastos reales: contribuciones, gastos comunes no cubiertos por el arrendatario, mantención y eventuales periodos sin arrendar. Es el número que refleja mejor lo que realmente vas a recibir.
Plusvalía, el otro lado de la inversión
Además del arriendo mensual, una propiedad bien ubicada puede aumentar de valor con el tiempo. Conviene mirar ambos factores juntos, no solo la rentabilidad del arriendo.
En RGL Propiedades te ayudamos a evaluar la rentabilidad real de los proyectos que te interesan, según tu presupuesto y objetivo de inversión.
